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martes, 16 de junio de 2026

¡AH SABINAL DEMONIO!

Al médico y maestro don Fernán Pavía.

Lunes de desastre en Tuxtla y Berriozábal. Entre obscuro y claro, todo sereno. Son las seis de la mañana y llueve a cantaros entre el barrio de San Roque y El Zapotal. Así había estado toda la noche y los dos días anteriores con sus mañanas y tardes, intermitente. Llueve y llueve como un diluvio y, sin embargo, confiados todos como en día de vísperas. Los obreros y comerciantes, los trabajadores y colegialas, niños, muchachos y maestros, todos se despiden en la puerta de sus casas cuando dan las siete. Todos van a la rutina del nuevo día, a pesar de la llovizna persistente. Nadie se alarma ante el claroscuro de las nubes negras.

sábado, 6 de junio de 2026

QUEMAS AGRÍCOLAS Y CULTURA

 Ahora mismo, desde el espacio, vemos cómo casi todo México está cubierto por una densa capa de humo, y lo mismo sucede a Chiapas. Estamos al inicio de la temporada de incendios forestales, quemas que por fortuna terminarán pronto, pues las lluvias se adelantarán, de acuerdo con las previsiones meteorológicas.

lunes, 25 de mayo de 2026

PRODIGIOS DEL MACTUMATZÁ

[Pensando en el maestro Ulises Valdez Arévalo, cronista de Terán, municipio de Tuxtla Gutiérrez, y en general en los tuxtlenses todos, aunque especialmente en aquellos viejos, conocedores, o leídos].

Desde que conocí Tuxtla Gutiérrez en 1972, cuando de La Concordia mamá y papá me recomendaron al seminario católico para estudiar la secundaria, me enamoré del Mactumatzá, el “cerro de las siete estrellas” o, el “cerro desde donde marcharon las culebras”, según se le quiera ver desde el zoque o desde el náhuatl. Desde ese año, varias veces he trepado a la cima de la montaña, sólo o acompañado. A fuerza de caminatas, conozco también los diferentes caminos de la Mesa de Copoya: desde el oriente, el rumbo del Cebollal; la zona de San Joaquín por el rumbo sur-oriente, Cerro Hueco y El Zapotal, en donde ahora se aloja el zoológico de don Miguel Álvarez del Toro; las parcelas ejidales de El Jobo, al centro de esa población, y las tierras de Copoya al occidente, coronadas como a propósito por el Mactumatzá.

sábado, 23 de mayo de 2026

LLUEVE… HUMEDAD Y TEMPORAL

Qué sonidos más exquisitos se conjugan al caer la lluvia sobre El Aguaje. Por Dios, qué hermoso es oír llover debajo de sus techos: concierto de mil sonidos que calibran el oído, ejercicio maratónico de la memoria, armonía gozosa y relajante, llueve y llueve. Con cadencia, con cierto compás, como la celebración de un ritual, como el humo incensario que besa las nubes, como hacer el amor. Con ritmo y cadencia, con pausas y arranques de estridencia. Las estridencias del viento, las de las pequeñas ráfagas de aire y agua sobre los muros, las ventanas; aunque en general llueve como un susurro: alegre, armonioso y casi a plomo. Pringan sus chispas las alas ennoblecidas de las aves que ahora mismo empollan. Sobre los matilisguates, los aguacatillos y nambimbos del Aguaje.

sábado, 9 de mayo de 2026

ENSARTAS DE FLOR DE MAYO

Blanqui y yo, en varias ocasiones hemos asistido a las muy originales Ensartas de Flor de Mayo que se celebran en Tuxtla Gutiérrez. En especial a las organizadas por el Club Chucamay, aunque a mejor decir, a las promovidas hoy, por Sarita Martínez y sus amigos. Tal como seguramente se efectuaban en el tiempo de nuestros ancestros. Festejos que son sesiones de trabajo, de conversación y palique, aunque también de convivencia, fiesta y agasajo. Sobre las que desde hace tiempo algo prometí a mis compañeros cronistas: escribir lo que a bien resultara. Nota, artículo, crónica o remembranza.

lunes, 27 de abril de 2026

A TREINTA AÑOS DEL CHICHONAL

A mi madre doña Fausta Coutiño Coutiño.

Hace treinta años efectivamente, retumbó la tierra, se abrió de cuajo el volcán Chichonal. Blanqui y yo éramos novios, apenas unos chavales. Estudiábamos en la Facultad de Ciencias Sociales de San Cristóbal y entre ambos, recién éramos dueños de un Caribe anaranjado. Por la noche del día anterior —muy poca gente apenas si se enteraba— había estallado majestuoso, aunque mortal, el volcán del nor-noroeste de Chiapas, la montaña sagrada de los zoques de Chapultenango y Francisco León. Eran, según cuentan las crónicas, las 23:15 horas, la media noche del domingo 28 de marzo de 1982.

jueves, 2 de abril de 2026

HISTORIAS DE CERRO HUECO

Sí. Cerro Hueco es la más conocida y famosa gruta, sobre la parte media de la Mesa de Copoya, hacia el oriente, justo en donde la montaña se desvía hacia el noreste. Claro, si nos ubicamos en el centro de la ciudad, al centro de Tuxtla Gutiérrez. Algo más abajo estuvo el penal homónimo de triste memoria, espacio que hoy ocupa el Museo de Ciencias, y junto a él, hacia la derecha, el ZOOMAT, Museo de don Miguel Álvarez del Toro, el más auténtico de los zoológicos del mundo. El autor del retrato es Reynaldo González Gómez, originario de la ribera del mismo nombre, la ribera de Cerro Hueco, quien ahí radica hasta hoy, viejo, achacoso y abandonado a su suerte.

sábado, 28 de marzo de 2026

APUNTES SOBRE LA MEZCALAPA ZOQUE

Pensando en nuestra Aracely Burguete Calymayor.

Recién en estos días hice un viaje corto que desde hacía tiempo tenía pendiente, para concluir en cierto modo nuestro conocimiento sobre los caminos de Chiapas. Excursión a la Mezcalapa zoque; entre Copainalá, Tecpatán, Ostuacán y Chapultenango. Al igual que mantenemos en veremos, un recorrido que desde los municipios de Bochil y/o El Bosque nos conduzca a San Cristóbal, y de vuelta nos lleve por el lado de la antigua hacienda Cacaté y la pequeña ciudad de Ixtapa hacia Tuxtla Gutiérrez. Salimos pues, de la ciudad coneja, a las seis de la mañana, Ramiro Romeo Ruiz, 83 años, Osmar Santiago Gómez, veintiocho, y el autor, sesenta y uno. Pasamos por San Fernando antigua hacienda Las Ánimas durante los siglos XVIII y XIX, y mucho antes Sahuipac Osumapa, cruzamos el túnel carretero que salva la montaña, reconocemos la cortina de la presa hidroeléctrica Chicoasén y entramos a Osumacinta. Salimos, pasamos propiamente al pueblo de Chicoasén y a su río, y desde ahí nos enrumbamos a Copainalá.

martes, 17 de marzo de 2026

CRÓNICA DESDE EL TACANÁ

 Para los dos Palacios

Hace más de siete años, cuando en diciembre de 1994 subí por primera vez al volcán Tacaná, el recorrido transcurrió por Tuxtla Chico, Cacahoatán, Santo Domingo, Unión Juárez, Talquián y Chiquihuites. Y hoy, cuando nuevamente hemos realizado el viaje, la verdad es que la vida de estos pueblos nos ha parecido increíble. Como si nada hubiera cambiado durante este tiempo, salvo los postes y bardas que ahora estaban inundadas de propaganda política. Notamos la reconstrucción de los puentes de Unión Juárez, y la disminución evidente de los bosques que pueblan el volcán. En algunos casos debido a incendios, y en otros a desmontes de los propios campesinos, necesitados como están de sobrevivir con sus cultivos de siglos.

lunes, 9 de marzo de 2026

MADRECACAO O FLOR DE CUCHUNUC

Hace algunos días escribimos un relato sobre las varias flores comestibles de la geografía chiapaneca y en especial de la tierra caliente. Florecillas de árboles y arbustos típicos de las regiones de Chiapas, salvo de las zonas frías y templadas de Chiapas: los Altos, la Meseta Comiteca y la Sierra Madre. Hicimos referencia a varias especies, aunque nos avocamos esencialmente al cuchunuc, al pito y a la chapaya.

martes, 17 de febrero de 2026

TABERNA, COYOL Y DELEITE

Para Maricarmen, Víctor e Israel.

Diáfanamente recordamos la primera vez que vimos el árbol derribado, espinoso y enmarañado; el tronco vivo del que brotaba su sabia blanca y dulce. Era de mañana y acompañaba a mi padre a cobrar la cuota mensual del agua entubada, sistema municipal recién inaugurado en el pueblo; año setenta o setenta y uno. El vecino tenía junto al corredor de su casa, debajo de un naranjillo frondoso, una enorme troza de coyol, de donde brotaba esa agüita suave y divina, la que todo mundo llama “taberna”.