Conozco a una mujer hermosa, la conozco de siempre o tal vez de antes. Ella es morena, pequeña, inteligente y esbelta. Tiene los ojos vivaces, los cabellos finos, la nariz respingada y… su boca es diminuta, pequeña como toda ella, como sus manos de princesa —frágiles y menudas—, como sus pies de niña. Siempre despierta, erguida y fuerte: torcaza y colibrí. Antes sus cabellos fueron negros, negros absolutamente y su piel tersa, finita y reluciente… como la de los zapotes negros. Va y viene, viene y va, y hasta parece que no se cansa.
Desde Chiapas, interregno, delimitación de México y Centroamérica, cuna de la civilización maya. Especie de BITÁCORA DE VIAJE, vitrina, escritorio e incluso archivo. Integra crónicas, artículos, ensayos, libros de nuestra factura, microrrelatos, programas académicos, textos PDF, vídeos, fotos, frases fijas del habla popular y algo de ficción. © BAECH, febrero, 2004.
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sábado, 14 de febrero de 2026
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