Pensando en el DER, sus maestros y alumnos.
Por fin hemos conocido La Valdiviana, presumida desde hace tres o cuatro años por mis compadres Mario Arturo, Lupita De León, Pedro Ramírez y Lulú Ballinas; sugerida en tanto que sitio adecuado para el relax, el descanso y la evocación. Recomendada por ellos debido a su parentesco político, cercano a la administración de este pequeño centro vacacional. De modo que decidimos al fin, y ahora en plena Semana Santa nos vamos hacia ella, hacia el rumbo de la antigua hacienda, Blanqui y yo, César Antonio y su novia, Pedro y Lulú, nuestras ahijadas Valeria y Belem, y el buen Mario Robles y su pequeña familia; todos amigos entrañables.