A Elsa María y Lety Pons, incansables
Mucho antes del homo tecnologicus, del homo agricola y de la sedentarización del hombre, nuestro antecesor recogió, recolectó y cazó para reproducirse. Deificó al sol, a la luna, a las estrellas, y a la tierra misma con sus montañas, manantiales y corrientes hídricas. Creó divinidades a partir de los fenómenos de la naturaleza: climatología y varias manifestaciones de las fuerzas naturales en general. El mito y el ritual fueron obra de su razón desde ese momento.