Hoy sí, desde las primeras horas del día comienza el Carnaval de Ocozocoautla. Entre la una y las dos de la mañana, de todas las casas de fiesta, los cohuinás y sus covinás se apresuran. Van a “pedir permiso”, primera ceremonia del día ante las puertas de la iglesia o ermita, cuya advocación corresponde al santo patrono del Cohuiná.
CRóNICAS de FRONTeRA
Desde Chiapas, interregno, delimitación de México y Centroamérica, cuna de la civilización maya. Especie de BITÁCORA DE VIAJE, vitrina, escritorio e incluso archivo. Integra crónicas, artículos, ensayos, libros de nuestra factura, microrrelatos, programas académicos, textos PDF, vídeos, fotos, frases fijas del habla popular y algo de ficción. © BAECH, febrero, 2004.
sábado, 21 de febrero de 2026
martes, 17 de febrero de 2026
TABERNA, COYOL Y DELEITE
Diáfanamente recordamos la primera vez que vimos el árbol derribado, espinoso y enmarañado; el tronco vivo del que brotaba su sabia blanca y dulce. Era de mañana y acompañaba a mi padre a cobrar la cuota mensual del agua entubada, sistema municipal recién inaugurado en el pueblo; año setenta o setenta y uno. El vecino tenía junto al corredor de su casa, debajo de un naranjillo frondoso, una enorme troza de coyol, de donde brotaba esa agüita suave y divina, la que todo mundo llama “taberna”.
sábado, 14 de febrero de 2026
MI MUJER, MI AMANTE
Conozco a una mujer hermosa, la conozco de siempre o tal vez de antes. Ella es morena, pequeña, inteligente y esbelta. Tiene los ojos vivaces, los cabellos finos, la nariz respingada y… su boca es diminuta, pequeña como toda ella, como sus manos de princesa —frágiles y menudas—, como sus pies de niña. Siempre despierta, erguida y fuerte: torcaza y colibrí. Antes sus cabellos fueron negros, negros absolutamente y su piel tersa, finita y reluciente… como la de los zapotes negros. Va y viene, viene y va, y hasta parece que no se cansa.
jueves, 5 de febrero de 2026
CHIAPAS, DANZA E IMAGINARIOS
A Elsa María y Lety Pons, incansables
Mucho antes del homo tecnologicus, del homo agricola y de la sedentarización del hombre, nuestro antecesor recogió, recolectó y cazó para reproducirse. Deificó al sol, a la luna, a las estrellas, y a la tierra misma con sus montañas, manantiales y corrientes hídricas. Creó divinidades a partir de los fenómenos de la naturaleza: climatología y varias manifestaciones de las fuerzas naturales en general. El mito y el ritual fueron obra de su razón desde ese momento.
martes, 3 de febrero de 2026
CHIAPAS. RACISISMO Y DISCRIMINACIÓN
Supe por primera vez de la existencia de los vocablos racismo y xenofobia, a finales de la década de los 70 del siglo pasado, cuando me fui a San Cristóbal a estudiar la Licenciatura en Sociología, a la Escuela de Ciencias Sociales. Aunque a mayor precisión, lo que aprendí fue los conceptos asociados a tales palabras; su contenido, su significado, su historia. Ahí comprendí que yo, al igual que todos mis compañeros, muchachas y varones, todos originarios de cualquier parte de Chiapas, habíamos sido educados en el machismo y el paternalismo de nuestras familias. Para el prejuicio, la intolerancia y la discriminación. Para sacar provecho de las diferencias, e incluso para discriminar al prójimo.
jueves, 29 de enero de 2026
DE ALCOHOLES, AGUARDIENTES Y CANTINAS
No hay, no ha habido ni habrá nunca, cultura o civilización alguna, que no registre o no haya registrado, deliberada o inconscientemente, entre sus invenciones o reinvenciones, uno o varios elixires alcohólicos, siempre asociados al placer, la fruición y el deleite. Esto fue así desde los albores de la humanidad, desde la mañana en que nos percibimos diferentes a los cerdosos, melenudos y emplumados compañeros nuestros. Cuando creamos la necesidad de no sentirnos solos. Abandonados, íngrimos en la amplitud del universo.
martes, 27 de enero de 2026
POMADA DE LA TÍA ¿RECUERDAN?
Recién hace unos días, en la farmacia veterinaria de la descendiente más afanosa, empoderada y conspicua de don Jaime Coutiño Velasco y doña Hersilia Ruiz Narcía, me encontré nada menos que con una estampa memorial, médica, de mi infancia: la Pomada de la Tía. Ello mientras miraba y remiraba los estantes, para ver qué más hacía falta a Vesta, Bobby y en general al Aguaje. Creo no había vuelto a ver el ungüento jamás, desde mi salida de La Concordia en 1972, a raíz de mi viaje a Tuxtla Gutiérrez, para los estudios de Secundaria.