Para los compas de la ACECH, aunque en especial a
Sofía
Se cuenta desde hace tiempo y hasta la fecha, que antiguamente en la ciudad de Tonalá, hubo un linaje afamado y próspero de apellido Quirino. Que a diferencia de otras familias, ellos no se dedicaron a ranchos y a crianza de ganado, sino al comercio de largas distancias, entre las ciudades de Guatemala y México. Eran arrieros y en consecuencia transportaban cacao, añil, vainilla, granos y sal. También pedidos y encargos, el correo del gobierno y de la iglesia, e incluso objetos de mayor valor. Para ello usaban cabalgaduras; recuas y patachos de asnos y mulas.