No hay, no ha habido ni habrá nunca, cultura o civilización alguna, que no registre o no haya registrado, deliberada o inconscientemente, entre sus invenciones o reinvenciones, uno o varios elixires alcohólicos, siempre asociados al placer, la fruición y el deleite. Esto fue así desde los albores de la humanidad, desde la mañana en que nos percibimos diferentes a los cerdosos, melenudos y emplumados compañeros nuestros. Cuando creamos la necesidad de no sentirnos solos. Abandonados, íngrimos en la amplitud del universo.
CRóNICAS de FRONTeRA
Desde Chiapas, interregno, delimitación de México y Centroamérica, cuna de la civilización maya. Especie de BITÁCORA DE VIAJE, vitrina, escritorio e incluso archivo. Integra crónicas, artículos, ensayos, libros de nuestra factura, microrrelatos, programas académicos, textos PDF, vídeos, fotos, frases fijas del habla popular y algo de ficción. © BAECH, febrero, 2004.
lunes, 31 de agosto de 2026
sábado, 29 de agosto de 2026
CUCHUNUC, PITO Y CHAPAYA
Pensando en Roberto Ramos Maza.
El trópico o zona intertropical es la franja terrestre ubicada entre las dos líneas imaginarias horizontales del globo terráqueo: el trópico de Cáncer, correspondiente al hemisferio norte y el trópico de Capricornio, ubicado en el hemisferio sur. A esta franja corresponde la zona media de América, la mayor parte de África, el sur de India y de la antigua Indochina, toda Oceanía y la zona norte de Australia. Y éste, nuestro terruño, el estado de Chiapas, se encuentra ahí precisamente, junto con casi todo México, salvo el Norte, y toda Centroamérica. Si bien estas áreas no se encuentran ubicadas en el centro del trópico como algunos creen, sino en la parte de arriba, zona norte o septentrional del trópico.
sábado, 22 de agosto de 2026
MITOS Y LEYENDAS LACANDONAS II
Cuando eso suceda Hachäkyum dará una orden a su yerno, Akinchob, [Señor] del Maíz, para que reúna a todos los hombres y a todos los animales y los encierre en un barco. Todas las criaturas, incluso las serpientes. Akinchob guardará las semillas de todos los árboles en su casa y después vendrá el [Señor] del Viento y echará abajo todos los árboles. Después lloverá y las lluvias lo cubrirán todo.
lunes, 17 de agosto de 2026
DOS LEYENDAS DEL SEÑOR DE LAS MISERICORDIAS
Apenas regreso de Los Cuxtepeques, tras una especie de blitzkrieg. Atravieso el valle del río Grande, me acerco al lago de la Angostura, y en cuanto llego a nuestra “capital del mundo, sucursal del cielo”, apenas si digo buenas tardes a quienes encuentro en casa de mi madre. Visito al Señor de las Misericordias, por un encargo de la tía Milita Coutiño Espinosa, y por la tarde, casi de noche, ya converso a medias con el maestro Saraín Sánchez Gutiérrez, el agricultor, intérprete y compositor más acreditado del rumbo, hoy sin embargo, privado de sus tímpanos. Todos esperamos sólo sea temporal.
sábado, 15 de agosto de 2026
CIRCOS, ENCANTO Y MAGIA
Durante mi niñez, al pueblo nunca llegaron circos que anunciaran su presencia con desfiles de bailarinas, acróbatas, payasos y “fieras”, como hacen en las ciudades medianas y grandes. Casi de la noche a la mañana levantaban sus dos o cuatro mástiles, sus toldos de fantasía, y la inmensa y redonda mampara, pues no llegaban a carpas. Coronaban los postes con bocinas y banderas multicolores, echaban a andar su planta de luz, prendían los foquitos como cucayos y comenzaba la fiesta.
martes, 11 de agosto de 2026
AMIGOS, CHILES EN NOGADA Y LEYENDA
Durante la época de la Universidad, tras visitar en dos ocasiones la ciudad de México, en 1982 u 83, Blanqui y yo, juntos hicimos nuestro primer viaje. Fue en el mes de septiembre y, por azares de la fortuna, uno de esos días, sin buscarle mucho, entramos a comer a un restaurant. Estaba muy cerca del zócalo, engalanado con guirnaldas y luces verdes, blancas y rojas, los colores de la patria. Fue probablemente sobre las calles Madero o Cinco de Mayo. Regresábamos de la Alameda Central e íbamos rumbo a la Catedral Metropolitana.
sábado, 8 de agosto de 2026
LEYENDA DEL CERRO DE LA SEÑORITA
A Victor Manuel y a Maricarmen Gómez
Desde niño me gustaron los cuentos y leyendas contadas por la abuela María Antonia, tíos, tías y demás familia. Me entusiasmaban en especial las historias radicadas en algún lugar cercano o conocido, o las que habían sucedido en alguno de esos sitios agrestes dentro del municipio de La Concordia. La leyenda de la Señorita, o del Cerro de la Señorita, por ejemplo, fue una de ellas, aunque sólo me la contó una vez y a medias, la tía Lupita, hermana de mi madre. Ya de grande, sin embargo, ante mi insistencia, siempre me dijo que no la recordaba. Que probablemente ella a su vez la había escuchado de labios de doña Elenita Lara, su suegra, y que se había olvidado. Y que hasta tenía dudas de si en verdad algún día me la había contado.
martes, 4 de agosto de 2026
EL PELUCAS, MI CANTINA
A Romeo Pedrero Yáñez, in memoriam.
sábado, 1 de agosto de 2026
UNO ES EL COUTIÑO DE CHIAPAS
A tío Raúl Coutiño Ristori. In memoriam.
Creo este es, amigas, amigos, el artículo que más me han publicado los medios, revistas, diarios, portales electrónicos y periódicos digitales. E incluso difundido mediante folletos. El más leído y aclamado quizás. Su título original e invariable ha sido “Uno es el Coutiño de Chiapas, del valle y de la costa, de San Bartolomé, de Chiapa y La Concordia”, aunque hoy por primera vez accedo a acortar su nombre, para facilitar su divulgación.
jueves, 30 de julio de 2026
NUESTRO SEÑOR ENTRE MAPACHES Y CARRACAS
A Miriam García López
Cuentan que, desde la fundación del pueblo de La Concordia en 1849, el cristo crucificado, Señor de las Misericordias, era ya un icono sagrado, prestigiado y emergente. Que desde mediados de la época de la Colonia tuvo la misma traza y galanura que los otros crucifijos morenos, de tamaño natural, conocidos en México, Chiapas y Centroamérica. Compañero de los señores de Tila, Tulancá y el Trapichito; del Señor del Pozo en San Bartolomé de Los Llanos y del Señor de las Cinco Llagas en Escuintla; del Señor de las Tres Caídas en Ciudad Hidalgo y Ayutla, hoy Tecún Umán, en Guatemala, y del Señor de Acapetagua en la franja costanera.