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lunes, 28 de septiembre de 2026

BAR LAS AMÉRICAS

Nunca había estado en martes en el bar Las Américas, sino hasta ayer. Fui con Blanqui, para desenredar dos o tres entuertos, pues dicen que, con cervezas, el tracto digestivo se lubrica y los tragos más amargos se endulzan. ¡Oh cantinas de nuestra recordación florida! Templos de la conversación, delectación y buen talante. Estuvimos ahí, aunque para ser entre semana, el negocio marchaba mejor que bien: seis mesas surtidas. En una de ellas platicaban nuestros amigos Rafa Arellanes y el viejo Neín Farrera. Dos camareros iban de un lado a otro, mientras el dueño del lugar, el arquitecto don José Luis Moya López, como siempre el mejor anfitrión, atendiendo a la clientela.

sábado, 26 de septiembre de 2026

LLUEVE Y LLUEVE SOBRE EL AGUAJE

Qué sonidos más exquisitos se conjugan al caer la lluvia sobre El Aguaje. Por Dios, qué hermoso es oír llover debajo de sus techos: concierto de mil sonidos que calibran el oído, ejercicio maratónico de la memoria, armonía gozosa y relajante, llueve y llueve. Con cadencia, con cierto compás, como la celebración de un ritual, como el humo incensario que besa las nubes, como hacer el amor. Con ritmo y cadencia, con pausas y arranques de estridencia. Las estridencias del viento, las de las pequeñas ráfagas de aire y agua sobre los muros, las ventanas; aunque en general llueve como un susurro: alegre, armonioso y casi a plomo. Pringan sus chispas las alas ennoblecidas de las aves que ahora mismo empollan. Sobre los matilisguates, los aguacatillos y nambimbos del Aguaje.

martes, 8 de septiembre de 2026

¡AH SABINAL DEMONIO!

Al médico y maestro don Fernán Pavía.

Lunes de desastre en Tuxtla y Berriozábal. Entre obscuro y claro, todo sereno. Son las seis de la mañana y llueve a cantaros entre el barrio de San Roque y El Zapotal. Así había estado toda la noche y los dos días anteriores con sus mañanas y tardes, intermitente. Llueve y llueve como un diluvio y, sin embargo, confiados todos como en día de vísperas. Los obreros y comerciantes, los trabajadores y colegialas, niños, muchachos y maestros, todos se despiden en la puerta de sus casas cuando dan las siete. Todos van a la rutina del nuevo día, a pesar de la llovizna persistente. Nadie se alarma ante el claroscuro de las nubes negras.

sábado, 15 de agosto de 2026

CIRCOS, ENCANTO Y MAGIA

Durante mi niñez, al pueblo nunca llegaron circos que anunciaran su presencia con desfiles de bailarinas, acróbatas, payasos y “fieras”, como hacen en las ciudades medianas y grandes. Casi de la noche a la mañana levantaban sus dos o cuatro mástiles, sus toldos de fantasía, y la inmensa y redonda mampara, pues no llegaban a carpas. Coronaban los postes con bocinas y banderas multicolores, echaban a andar su planta de luz, prendían los foquitos como cucayos y comenzaba la fiesta.

martes, 4 de agosto de 2026

EL PELUCAS, MI CANTINA

A Romeo Pedrero Yáñez, in memoriam.

 El Pelucas es mi cantina preferida en Tuxtla. La mejor, la de mis recuerdos, pues, si bien conservo en mi lista La Casa de Ladrillos, Las Américas, La Tía Mary y El Compa Meco, siempre la primera es la primera, así se encabronen por estas expresiones, los puristas del lenguaje. Y es que, de esa mi primera época ­­­­—finales de los años setenta­­ del siglo pasado— aún recuerdo las jodas que nos acomodaba don Gustavo Popomeyá García, renegrido el hombre, panza abundante, ojo bizco y frente prolongada. Casi con el fuete en la mano, supervisaba nuestro trabajo. Su herrería estaba junto a la Escuela de Medicina, y mi trabajo era desherrumbrar y cortar fierros, o pintar ventanas y puertas.

martes, 21 de julio de 2026

PATRIMONIO ARQUITECTÓNICO DE LA ANTIGUA TUXTLA

Ubiquemos a Tuxtla Gutiérrez, capital y… tienen razón algunas organizaciones de sancristobalenses, tal como ellas expresan: ¡Qué bueno que la capital de Chiapas no permaneció en San Cristóbal! Si allá se mantuviese, de la ciudad no quedarían sino algunos de sus antiguos templos católicos, retazos o deteriorados edificios públicos y ninguna edificación laica, particular. Excepcionales serían los testimonios arquitectónicos de su experiencia colonial y de épocas posteriores. De ahí que los tuxtlecos no reclamen ni se hayan interesado, sino hasta fechas recientes, por lo que fue su ciudad.

sábado, 4 de julio de 2026

DIARIOS DE LA CAPITAL DE CHIAPAS

Hace algunos días, tan solo por una devoción afortunadamente perdida, le pedí a la voceadora del crucero del Libramiento Sur y del fraccionamiento Terrazas que me vendiera todos los periódicos del día. Se fue carrera y regresó tropel, como dicen los coletos.

martes, 16 de junio de 2026

¡AH SABINAL DEMONIO!

Al médico y maestro don Fernán Pavía.

Lunes de desastre en Tuxtla y Berriozábal. Entre obscuro y claro, todo sereno. Son las seis de la mañana y llueve a cantaros entre el barrio de San Roque y El Zapotal. Así había estado toda la noche y los dos días anteriores con sus mañanas y tardes, intermitente. Llueve y llueve como un diluvio y, sin embargo, confiados todos como en día de vísperas. Los obreros y comerciantes, los trabajadores y colegialas, niños, muchachos y maestros, todos se despiden en la puerta de sus casas cuando dan las siete. Todos van a la rutina del nuevo día, a pesar de la llovizna persistente. Nadie se alarma ante el claroscuro de las nubes negras.

sábado, 13 de junio de 2026

SALUDO AL BAR DE LOS COUTIÑOS

Todas las cantinas y bares del mundo, en donde existen, tienen su encanto. Hoy me refiero a las de los rumbos geográficos y barrios viejos de Tuxtla Gutiérrez, en especial a las más céntricas. Las enmarcadas dentro del perímetro central de la ciudad, delimitado por la Novena Sur, antiguo periférico; la Quinta Norte, avenida de San Jacinto; la Onceava Poniente, calle del Magueyito, y la Onceava Oriente, bulevar del Cinco de Mayo, aunque cabe destacar lo siguiente:

sábado, 30 de mayo de 2026

TUXTLA Y SUS CANTINAS, DESDE EL 72

Lectores amigos, vuelvo a mis andanzas de cantina. A intentar ahora penetrar mis recuerdos de la antigua Tuxtla. La del año 1972, la de mis doce años, cuando la ciudad apenas iniciaba en la colonia El Retiro con su fuente sin gracia, la Fuente Huitepec: conjunto de tubos anaranjados que desde el agua ascendían al cielo. Cuando Tuxtla terminaba en el Hotel Bonampak y la famosa Penitenciaría del Estado, especie de fuerte almenado, todo de piedras. A ese año va mi memoria, de cuando mis padres me conducen al Colegio La Salle, tiempo en que conozco, aunque solo sea de paso, el nombre de sus abrevaderos; los que menudeaban al igual que ahora, por los diversos rumbos de la pequeña ciudad.

lunes, 25 de mayo de 2026

PRODIGIOS DEL MACTUMATZÁ

[Pensando en el maestro Ulises Valdez Arévalo, cronista de Terán, municipio de Tuxtla Gutiérrez, y en general en los tuxtlenses todos, aunque especialmente en aquellos viejos, conocedores, o leídos].

Desde que conocí Tuxtla Gutiérrez en 1972, cuando de La Concordia mamá y papá me recomendaron al seminario católico para estudiar la secundaria, me enamoré del Mactumatzá, el “cerro de las siete estrellas” o, el “cerro desde donde marcharon las culebras”, según se le quiera ver desde el zoque o desde el náhuatl. Desde ese año, varias veces he trepado a la cima de la montaña, sólo o acompañado. A fuerza de caminatas, conozco también los diferentes caminos de la Mesa de Copoya: desde el oriente, el rumbo del Cebollal; la zona de San Joaquín por el rumbo sur-oriente, Cerro Hueco y El Zapotal, en donde ahora se aloja el zoológico de don Miguel Álvarez del Toro; las parcelas ejidales de El Jobo, al centro de esa población, y las tierras de Copoya al occidente, coronadas como a propósito por el Mactumatzá.

sábado, 23 de mayo de 2026

LLUEVE… HUMEDAD Y TEMPORAL

Qué sonidos más exquisitos se conjugan al caer la lluvia sobre El Aguaje. Por Dios, qué hermoso es oír llover debajo de sus techos: concierto de mil sonidos que calibran el oído, ejercicio maratónico de la memoria, armonía gozosa y relajante, llueve y llueve. Con cadencia, con cierto compás, como la celebración de un ritual, como el humo incensario que besa las nubes, como hacer el amor. Con ritmo y cadencia, con pausas y arranques de estridencia. Las estridencias del viento, las de las pequeñas ráfagas de aire y agua sobre los muros, las ventanas; aunque en general llueve como un susurro: alegre, armonioso y casi a plomo. Pringan sus chispas las alas ennoblecidas de las aves que ahora mismo empollan. Sobre los matilisguates, los aguacatillos y nambimbos del Aguaje.

lunes, 11 de mayo de 2026

VIEJO ZAPOTAL CICLÓDROMO POSIBLE

A Roberto Ramos y Quique Machorro, ciudadanos ejemplares.

Cierto. Al terminar nuestros estudios de universidad en Sxbal, y luego de casarnos, Blanqui y yo nos establecimos en Tuxtla Gutiérrez. No por gusto sino por necesidad, pues aquí encontramos varias propuestas de empleo adecuadas, mientras Sancris casi no ofrecía nada. Pero, además, la ciudad nos “ofendía”, por fea y desgarbada, aunque aclaro: no exclusivamente ella, sino todas las ciudades pobres y subdesarrolladas de México y el orbe… debido a la ineptitud e ignorancia de quienes típicamente las gobiernan, y a la ausencia de planificación urbana.