miércoles, 26 de abril de 2017

Tuxtla, el mundo y sus nieves.


Tal como expreso en el perfil de mi bitácoraE: soy amante de todo. De las mujeres hermosas, de las flores, colibríes y el mar. Amo a mi familia y a los amigos; el trabajo, mis rottweillers, Pink Floyd y Eric Satie; el rock, el blues, algo de jazz y los helados de guanábana. Por esta última razón hasta la fecha, siempre que voy a un lugar diferente, invariablemente pruebo sus helados fresquecitos, sus nieves de antología.

miércoles, 29 de marzo de 2017

Florentino en sus ensayos



Lo que padecemos en Chiapas y en México, es exactamente lo mismo que ocurre hoy a escala mundial: crisis prolongada, crisis profunda. Crisis económica, social, política, moral e intelectual. La globalización capitalista hunde sus garras en los estados nacionales, interviene nocivamente nuestras sociedades; incluso las pequeñas y apartadas comunidades rurales, campesinas e indígenas. Y sucede que los caminos para escapar de esta fatalidad se agotan. Sólo es posible construirlos, o rehabilitarlos desde abajo, con y para los que ahí habitan, los que aquí habitamos.

viernes, 24 de junio de 2016

Mi mujer, mi amante

Conozco a una mujer hermosa, la conozco de siempre o tal vez de antes. Ella es morena, pequeña, inteligente, esbelta. Tiene los ojos vivaces, los cabellos finos, la nariz respingada y su boca es diminuta… así de pequeña como toda ella, como sus manos de princesa ―frágiles y menudas—, como sus pies de niña. 

viernes, 10 de junio de 2016

UNACH, Rectoría y ley orgánica

De acuerdo con la normatividad interna de la UNACH, Universidad Autónoma de Chiapas, por estos días su Junta de Gobierno, máximo órgano de control institucional, habrá de divulgar la convocatoria para seleccionar, nombrar y ungir al siguiente rector de nuestra casa de estudios. Esto para que a más

viernes, 20 de mayo de 2016

De cantinas y cultura

Hace algún tiempo, conversando con Oscar Palacios, Oscar el escritor, el Premio Chiapas; litigando con él y otras entrañables personas, Florentino Pérez, Toño Durán y los dos Marcoantonios, apretujados alrededor de una mesa, no de las de 70 por 70 aunque cercanas a ellas, me comprometí a esto: a escribir lo que dictara esta memoria y lo que fuera encontrando sobre el ambiente, el

viernes, 13 de mayo de 2016

Racismo a nuestro pesar

Los de mi generación, siendo aún pequeños, no reparamos nunca en las formas y comporta­mientos racistas de nuestras familias, incluidos nosotros mismos. Me refiero a quienes fuimos niños a finales de los años cincuenta y principios de los sesenta, establecidos a lo largo y ancho del valle del Grijalva, la tierra caliente. Nos parecía la cosa más natural del mundo nombrar con

viernes, 6 de mayo de 2016

Madres, Mamacitas, Madrotas

Dedico este ensayo a los amigos de la Rial Academia de la Lengua Frailescana. Hace un año ya, que la Real Academia de la Lengua Española, por fin y por primera vez en su historia ¡Se saltó la barda! y quién sabe sino hasta el murallón… el interpuesto por los defensores de la pureza del idioma: puritanos, rígidos y conservadores. 

viernes, 29 de abril de 2016

Padre Hidalgo. Encarcelamiento y muerte

A solicitud expresa del respetable, me refiero a los dos o tres lectores de mis crónicas y remembranzas, hoy, a propósito de don Miguel Hidalgo y Costilla, precursor central del movimiento independentista mexicano, agrego al Decreto de Excomunión y a la Respuesta del padre Hidalgo ―ambos documentos publicados aquí, la semana pasada―, lo siguiente: a) Una pequeña cronología

viernes, 22 de abril de 2016

Fulminante excomunión de Hidalgo

Decreto de excomunión del padre Miguel Hidalgo y Costilla, redactado y firmado por el ministro Manuel Abad y Queipo (obispo de la diócesis de Michoacán durante el período de 1810 a 1815), divulgado mediante edicto público en Morelia (antiguo Valladolid) y demás parroquias de la diócesis, el 24 de septiembre de 1810. Fuente: Gazeta [Extraordinaria] de la Ciudad de México (Septiembre 28 de 1810. Núm. 112). pp. 807-813.

viernes, 8 de abril de 2016

Desde mi insomio

Blanqui negra linda, anoche me enojé contigo levemente pues no cumpliste la parte que te correspondía en ese nuestro insignificante compromiso de estar cerca del teléfono de tus padres para escuchar el timbrazo de una primera llamada y luego los correspondientes a una segunda,  y entonces contestar mientras yo hice la parte que me tocaba, pero el enfado más fue conmigo por dejar a expensas de la cita fallida mi sosiego mi calma y mi comunicación contigo al grado que intenté otras veces aunque el teléfono de esa casa había sido interrumpido y eso fue después de pasar con aquel
amigo el de los abarrotes con quien saboreamos un helado de guanábana.