sábado, 2 de mayo de 2026

TUXTLA, ORIGEN RIMAS DE CORONACIÓN

Entre nuestras mil inquietudes y pendientes está la compilación, comprensión y estudio de la tradición asociada a la “coronación” y a las rimas vinculadas a ella, que se expresan durante la víspera del cumpleaños o del “día de santo” de las personas, en Tuxtla Gutiérrez. Tradición que perdura y se reproduce permanentemente en los municipios de antigua raigambre zoque: Cintalapa, Jiquipilas, Ocozocoautla, Berriozábal, Tuxtla Gutiérrez y San Fernando. En especial entre las familias de acendrado conservadurismo, si bien refiero este vocablo en su sentido lato, positivo.

No hay hasta hoy ninguna monografía sobre el asunto, y ningún estudio o tratado sobre el particular. Investigación o ensayo que arroje luces respecto del origen, o sobre los antecedentes históricos de esta tradición. Aunque, todos quienes han generado y transmitido alguna idea, o quienes dejaron alguna huella impresa, coinciden en que esta práctica cultural es propia y exclusiva de las familias de ascendencia zoque. Zoques del área anterior central de Chiapas, no del ámbito de la región Mezcalapa, ni del norte del estado.

Los dos o tres materiales que al respecto he leído ―cuadernillos, hojas sueltas y artículos de periódicos, entre ellos un textito de Manuel de Jesús Martínez y una entrevista que hace tiempo hicieron al promotor cultural zoque Sergio De la Cruz Vázquez―, concuerdan en que la tradición “con toda certeza” es totalmente conocida, y se practica, desde al menos la segunda mitad del siglo XIX, entre 1840 o 1850.


Y bien. Sobre el particular deseo anunciar un pequeño, probable hallazgo. Deducción que hago a partir del ensayo y casi novela histórica del buen Sergio Nicolás Gutiérrez, historiador de profesión y carrera. Me refiero al libro cuya referencia es esta: Gutiérrez Cruz, Sergio (2023). Casa, crisol y altar. Los Esponda y Olaechea, 1731-1821. Comitán, Entretejas. 392 pp. Pues ocurre que creo encontrar ahí, los orígenes de esta práctica cultural añeja. Ello a mediados del siglo XVIII, en Tuxtla Gutiérrez, cuando a la ciudad llamaban Tusta, aunque también San Marcos Tusta.

Y es probable encontrar este antecedente, en las composiciones poéticas que las escasas familias encumbradas, daban a conocer durante sus fiestas, mediante recitaciones acompañadas de música. Como en el “coloquio” que a guisa de representación teatral se efectúa la tarde del dos de julio de 1769, fecha del matrimonio de los personajes Salvador Esponda y Ma. Gertrudis de Olaechea. Pues en él se expresan gran cantidad de versos rimados.

Ahí se lee: “Dándole alma a los verdores/ con que al campo adorna Ceres/ Jasón con todo cuidado/ a tu vista está presente/ […] de aquestos cuatro fío/ que darán los parabienes/ al padrino, a la madrina/ y a todos cuantos hubieren/ […] la rosa que en la hermosa primavera/ como reina en todas sobresale/ haciendo a su botón o a su capullo/ para lucir esmeraldino [truncado]/ pues perfección alguna no se ha visto/ que ya en Gertrudis el curioso no halle/ siendo corona de estas perfecciones/ mostrarse siempre para todo afable”.

E incluso hay un segmento en que, como parte de los versos, se expresan vivas: “¡Viva doña María!/ ¡Viva su esposo!/ Y con ellos su noble padre…”.

E igualmente y más a propósito del hallazgo que deseo compartir, se encuentra la “loa cantada” que se declama el 18 de junio o julio de más o menos 1775, durante la celebración y fiesta del cumpleaños del personaje Juan de Oliver, a la sazón Alcalde Mayor de la pequeña ciudad de Tuxtla. En donde se aprecian los siguientes versos:

“…ya sabéis que hoy es el día/ en que el feliz natalicio/ del amable General […]/ y así para demostrar/ la obligación que le rindo/ quiero que entre todos cuatro/ al efecto de aplaudirlo/ asistamos publicando/ nuestro amor y regocijo. […]/ si es debida obligación/ el que con afecto vivo/ se celebre de don Juan/ Oliver el natalicio…

Y, justo ante el “acto segundo” de la cuasi escenificación se lee: “Sale el Día [un personaje] por el lado derecho trayendo en la mano un pedazo de guirnalda con un jazmín, y canta la Música [otro personaje]”, momento en el que la propia rima indica que se ha de coronar al festejado:

“Para celebrar a Juan/ coronándole de rosas,/ todos los cuatro elementos/ con sus letras le coronan […]/ hoy que cumples de tus días/ las siempre felices horas/ y la fama en sus anales/ por eternos los coloca,/ para coronar tus sienes/ de los pensiles de Flora/ este nevado jazmín […]”.

Y más adelante continúa: “…no por eso desmayamos/ en darte la enhorabuena/ de tus días que muy felices/ los logres sin competencia./ Aqueste festejo corto/ ya sabes quién lo presenta/ y ya de su voluntad/ sabes la fe verdadera”.

Pongo, por si se interesan, las referencias de los documentos citados por el autor Gutiérrez Cruz:

1. “Coloquio a la celebración de la velación de don Salvador Esponda con su esposa, doña María Gertrudis de Olaechea” en Boletín del Archivo Histórico Diocesano (Núm. 6, vol. 1, junio, 1988). Sxbal de Las Casas, INAREMAC. pp. 50-59.

2. “Loa a la celebridad del cumplimiento de años del señor alcalde mayor, don Juan de Oliver” en Revista de la UNACH (2da. época, Núm. 1, abril, 1985). Tuxtla Gutiérrez, Universidad Autónoma de Chiapas. pp. 56-62.

 

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